Vestido de novia por capas o cómo lucir hasta 4 looks diferentes el día de la boda

19.1.22

Adaptación, estética y sostenibilidad. Como novia, ¿por qué apostar por dos o tres vestidos si en uno solo puedes tener hasta cuatro looks diferentes? Casarse con un vestido por capas es, a día de hoy, la opción más deseada, sostenible y moderna.

"Trabajar un vestido de novia por capas nos permite dar libertad a la novia porque le ayuda a adaptarse a los diferentes momentos del día de la boda. Si hace calor, la novia puede desprenderse de capas y si hace frío se las puede volver a poner. Además de esta adaptación, lo más interesante de este concepto de capas es la sorpresa estética que va sucediendo a lo largo de la boda. Como diseñadora, plantear un vestido transformable me seduce mucho más que la idea de un vestido estanco sin ningún tipo de cambio. Una boda no es lineal, cada dos o tres horas vas pasando por diferentes momentos y el vestido de novia debe acompañar e ir cambiando al ritmo de la celebración. No es lo mismo el momento protocolario de ceremonia que el momento de fiesta", explica la diseñadora Laura Escribano.

Trabajar el vestido de novia por capas es un concepto que el atelier madrileño lleva realizando desde sus orígenes. "Realmente surgió por una demanda de las propias clientas. Durante diez años de trayectoria lo he ido desarrollando hasta convertirlo en una seña de identidad de nuestra casa", afirma la diseñadora.

¿Cómo va cambiando el look de novia en los diferentes momentos de la boda?

En una boda se suelen suceder cuatro momentos diferentes que requieren esa adaptación estilística que proporciona el concepto del vestido por capas:

1. Ceremonia: El momento más solemne en el que hay que cumplir un protocolo tanto si es una celebración religiosa o civil. Aunque en este último caso el tipo de celebración es más abierta, la mayoría de novias apuestan por una fórmula similar al rito religioso: lucen velo y sobrecapa a modo de abrigo, chaleco, capa o kimono.

2. Cóctel: El tiempo del cóctel se ha dilatado en los últimos años. En este momento la novia ya no luce el velo pero sí hay algunas que mantienen la sobrecapa durante este momento de la boda.

3. Banquete: La novia ya no luce ni el velo ni la sobrecapa, apuesta por sentirse más liviana y cómoda con el sobrevestido y el vestido base.

4. Fiesta: La novia apuesta por quedarse simplemente con el vestido base. En algunos casos se puede realizar algún tipo de prenda extra para combinar con este vestido.

Las ventajas de casarse con un vestido de novia por capas:

1. Sorprender cambiando de look a lo largo de la boda para tener la posibilidad de verse en diferentes looks.

2. Adaptarse a cada momento. No es necesario irse a ningún sitio a cambiarse el total look, basta con ir poniendo o quitando capas a medida que la novia lo vaya necesitando.

3. Sentirse cómodas. Las bases o capas inferiores del look son las más cómodas para bailar y disfrutar de la fiesta.

4. Preservar el sobrevestido casi intacto, sin destrozarlo por el uso del día. Las capas superiores o sobrevestidos suelen ir decorados con un trabajo mucho más minucioso y detallado de costura a mano. Éstas son las capas que las novias conservan como tesoros.

5. Sostenibilidad y ahorro. "La idea de crear un vestido por capas es tremendamente sostenible porque en vez de confeccionar varios diseños estamos transformando uno a través de diferentes capas. Es decir, a nivel sosteniblidad gastamos menos tejido. Además, al trabajar por capas, es mucho más sencillo darle una vida útil a ese vestido. Por ejemplo, podemos desmontar blusa y falda, realizar kimonos o transformar las diferentes capas dándoles otras posibilidades de uso. También podemos acortar o teñir el vestido base para reutilizarlo en otro evento", puntualiza Laura Escribano.





Fotografías: Ferrer & Mayor @ferrerandmayor / Vestido: Laura Escribano @lauraescribanoatelier

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